Pasos para eliminar la cláusula suelo/techo de nuestro contrato

Se recomienda agotar la vía del derecho del consumo bancario, que es gratuita, antes de ir a la vía judicial con los costes de abogados, procuradores y tasas judiciales que ello supone.
1.- El primer paso es acudir a la sucursal bancaria y concertar una entrevista con el director para intentar que se elimine. la cláusula suelo/techo de nuestro contrato
2.- Si esto no da resultado, reclamar al defensor del cliente del banco. “Está obligado a contestar en un plazo máximo de dos meses y su respuesta debe estar motivada en derecho. Es decir, argumentada”, explica Javier Sevillano.
3.- Si esta es negativa, el siguiente paso es acudir al Comisionado para la Defensa del Cliente de Servicios Bancarios del Banco de España, un organismo encargado de la resolución de quejas, reclamaciones y consultas relacionadas con las entidades de crédito. Debe pronunciarse y emitir un informe en cuatro meses. Si este resulta desfavorable para el banco en cuestión y reconoce la existencia de mala praxis bancaria, la entidad financiera corre mucho riesgo si decide mantener las cláusulas en el contrato y el cliente acude a la vía judicial con dicho informe, si bien este no es vinculante.
Los expertos en derecho bancario recomiendan agotar la vía del derecho del consumo bancario, que es gratuita, antes de ir a la vía judicial con los costes de abogados, procuradores y tasas judiciales que supone Siguiendo estos pasos, en unos seis meses, el afectado podría conseguir eliminar las cláusulas de su hipoteca.
Todo este procedimiento, muy desconocido por los clientes bancarios, es totalmente gratuito para el hipotecado. No obstante, Javier Sevillano recuerda que aunque el cliente consiga finalmente eliminar las cláusulas suelo/techo de su contrato, estos pasos no garantizan que el banco le compense económicamente por no haber podido beneficiarse de un Euribor históricamente bajo.
Vía judicial
Si el Banco de España no da la razón al hipotecado o si el banco decide no eliminar las cláusulas de los contratos a pesar del informe desfavorable del Comisionado, al cliente todavía le queda la vía judicial. Un proceso largo y costoso sobre el que el Tirbunal Supremo ya ha marcado los pasos a seguir por los jueces.
1.- En primer lugar, los magistrados solamente podrán declarar nula una cláusula si ha habido falta de transparencia. Esto, en principio, impediría que se lleven a cabo acciones colectivas ya que cada afectado deberá demostrar ante un juez que el banco no le informó de la existencia de dicha cláusula en su contrato. El magistrado deberá analizar caso por caso. No obstante, Javier Gastón, socio fundador de Denunciascolectivas.com aclara que en algunos supuestos sí es posible la vía colectiva. Por ejemplo, agrupando a los afectados por entidad, provincia y tipo de minuta del contrato hipotecario.
El Alto Tribunal ha detallado en la sentencia cuándo entiende que ha habido falta de transparencia. Por ejemplo, si se ha creado la apariencia de un contrato de préstamo a interés variable cuando en realidad se transforma en préstamo a interés fijo cuando el tipo de interés baja a determinados niveles; cuando se ha creado la apariencia de que el suelo tiene como contraprestación inescindible la fijación de un techo o, por ejemplo, la ubicación de dicha cláusula entre una abrumadora cantidad de datos entre los que quedan enmascaradas y que diluyen la atención del consumidor, como hizo el BBVA.
2.- Aunque el juez constate que hubo falta de transparencia y declare nula la cláusula, esto no comportará la devolución de las cantidades ya satisfechas de más ya que, de lo contrario, el Supremo asegura que se pone en peligro la seguridad jurídica. Este argumento jurídico ha escandalizado a los abogados, para quienes resulta inaudito y contradictorio que una cláusula pueda declararse nula y que, sin embargo, no se produzca ningún tipo de contraprestación económica, tal y como recoge el Código Civil.
3.- Aunque el hipotecado es quien demanda, es el banco, la parte fuerte, el que debe probar que dio al consumidor toda la información necesaria cuando contrató la hipoteca –se invierte la carga de la prueba-.
Una manera de demostrar si la banca informó correctamente al cliente es mediante la existencia, o no, de la oferta vinculante. Entre 1991 y 2007, las entidades financieras estaban obligadas a dar al cliente dicho documento para hipotecas de menos de 150.000 euros. A partir de 2007, se produce un cambio legislativo en el que se deja la puerta abierta a la interpretación sobre si las entidades están o no obligadas a aportar, junto a la hipoteca, dicha oferta vinculante.
4.- El fallo del Supremo ata de pies y manos a los jueces ya que solamente pueden entrar a valorar si ha habido o no transparencia, pero no pueden juzgar si un determinado suelo es demasiado alto o si existe desequilibrio entre el suelo y el techo de una hipoteca.

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